2.4.08

Un día espectacular.


Uno de estos días caminaba enojado buscando algún cajero automático con dinero. Estaba molesto porque para variar en estas fechas los cajeros están vacíos, en fin eso no es lo que les quiero contar.


Luz verde y cruzo, un tipo de apariencia de esas que yo discrimino con facilidad (extiéndase que distingo negativamente) se me topa en el camino y lo esquivo rápidamente. Entro al RedBanc y el sujeto este se pega a la puerta mirándome. Nervioso pienso en como reaccionar. Opción uno, hacerme el desentendido y girar tranquilo. Opción dos, quedarme encerrado hasta que llegue gente. Opción tres, estar a la altura de las circunstancias y como todo un mayor de edad enfrentarlo con valentía. Me la juego y elijo la opción tres.

Me volteo y me acerco a la puerta lentamente, entonces agresivamente "lo miro feo", él con esa cara de vecino del norte se aleja y sigue caminando. Para variar mi ego sube mucho y hago un 1313 frente al cajero mientras giro mi dinero.


Llegando a la esquina veo a este energúmeno acompañado de dos de su especie me apunta, mi ego se va al suelo y me alejo rápidamente. Obedeciendo a mi mal presentimiento estos antisociales me siguen corriendo y empieza la maratón por Alameda.
Al más puro estilo de "Forest Gump" corro sin parar llegando a una esquina que frecuento mucho, veo una banca y calculo que podré saltarla y me lanzo. Para mi desgracia una tabla estaba suelta y caí estrepitosamente en el suelo y para disimular la torpeza (y el dolor) giro como si me hubiesen hecho un “foul” en un partido. La vergüenza me supera y me paro rápido pero mi rodilla me dice lo contrario, miro para atrás y me percato de que no venían estos promotores de “Niké” por lo que me calmé un poco; En eso se silencia todo, absolutamente todo y captando toda mi atención escucho un sonido delicado y hermoso que me dice "¿estás bien?", levanto la vista y la veo.

Fue un día espectacular.