11.5.08

Segundo paso.

Dicen que más importante que el primer paso es el segundo. Claro, al dar el primer paso puedes darte cuenta de lo fuerte de la corriente y por más que logre botarte ese inmenso río, aún estás con un pié en tierra para afirmarte.

5.5.08

Cable de teléfono cruzando el pasillo.


Hoy desperté y no disfrute del agua en mi cara, ni del pan en mi boca, ni mucho menos del sutil sonido de las hojas de otoño aplastadas lentamente por mis pasos.

Hoy algo era distinto, sólo sabía que tenía solemne de Derecho Romano pero mi cuerpo actuaba mas por inercia que por órdenes de mi consciente.

Durante los 5 minutos del clásico atochamiento de la Autopista Central a las 8 de la mañana, pensé en lo que me pasaba. No podía recordar nada de lo que había hecho los últimos días, sólo unos relampagueos confusos y absurdos entre si se me venían a la mente: un hombre de polera verde haciendo un gol, un volcán con mucho polvo sobre su cráter y un joven en un sillón con un cable de teléfono cruzando el pasillo y acompañado de una suave voz. Pasados los cinco minutos y un poco enredado por no poder hilar las ideas preferí repasar mis apuntes.

Recién después de 30 minutos de haber empezado mi solemne pude despertar. Miré a mi alrededor y vi a todos mirando sus hojas y escribiendo verdaderos testamentos. Ví las preguntas y empecé a responder rapidamente.

Terminada la solemne mi día cambió y retomó su rumbo, no ese de los días anteriores de los cuales aún no puedo saber bien que pasó, si no más bien de mi rutina diaria que tengo desde marzo.

En cuanto al volcán y a este tipo de polera verde, supe de donde saqué esas imágenes cuando tomé el Cuerpo C y pude ver un volcán con una escandalosa emisión de cenizas y, en la portada del Deportes a Jorge Valdivia como campeón de Brasil. Lo que aún no puedo entender es de donde me vino esa imagen del joven en un sillón con un cable de teléfono cruzando el pasillo. Lo que si sé es que cada vez que cierro los ojos esa hermosa y cautivadora voz sigue y sigue repitiéndose.