
Un ser en una habitación vacía, sólo lleva puestos unos pantalones livianos y comodos. Está de pié, sus brazos duermen al calor de su cuerpo. Abre los ojos, mira uno de los cuatro muros blancos, levanta su mano, toca la pared, cierra los ojos y sonríe. Al parecer recuerda, no se que, pero recuerda. Pasan 20 segundos y corre a la muralla contraria, antes de chocar frena de golpe, cae sutilmente de espaldas al piso, mira el cielo y atónito lee: "cuando sepas que hacer, morirás".



2 comentarios:
Tal vez pueda volver al tiempo mágico de la infancia, ese tiempo anterior al pensamiento lineal y a los prejuicios; cuando percibía el universo con los sentimientos exaltados...
Porque el mismo instante se convierte en ayer; y las experiencias del hoy, son los recuerdos del mañana.
Ser libre para creer lo increíble y explorar mundos que después, en la época de la razón, desaparecen.
Se pierde la noción del tiempo; reina el eco y nunca es de noche
PD: Me gusto mucho la explicación que me diste sobre esta entrada.
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